Buen sistema de sonido para un carro tipo SEAT
19/12/2018 Industria

Buen sistema de sonido para un carro tipo SEAT

Viajamos a las oficinas de SEAT en España para conocer el proceso de desarrollo del sistema de audio en un auto.

Recientemente, SEAT firmó un acuerdo de colaboración con la reconocida marca Beats para lanzar en conjunto un sistema de audio para los autos de la marca española. Bien podría ser una estretegia comercial de la marca catalana para seducir a un público más joven, aunque mi experiencia con sistemas de audio Beats con una versión del FIAT 500 no era nada fuera de lo común, por lo que me encontraba escéptico.

Así llegamos a las oficinas centrales de SEAT en Martorell, Barcelona, para conocer el proceso de desarrollo de los sistemas de audio, ejemplificados en las nuevas versiones Beats de los modelos Ibiza y Arona.

Todo arranco en una cámara anecoica, un cuarto perfectamente insonorizado y diseñado para absorber cualquier onda sonora. El lugar parece más un estudio de grabación que un espacio para diseñar autos y ahí trabaja el equipo encargado de desarrollar los sistemas de audio para los vehículos.

El sistema de audio es desarrollado por completo por estos especialistas, mediante una colaboración que es una gran oportunidad profesional, trabajando con componentes mucho más sofisticados, en comparación con los que venían utilizando desde siempre.

Un sistema de audio Beats en un auto requiere la presencia de un amplificador, procesador digital y hasta diez parlantes. Hablamos de un hardware que hace años era muy limitado para marcas generalistas.

Se toman el trabajo muy en serio, tanto que se involucran en las etapas tempranas del desarrollo de los vehículos para determinar la posición de los parlantes, ya que la acústica es diferente para cada auto. Por su parte, la estructura en donde irá montada cada una de ellas tiene que ser suficientemente rígida, puesto que éstas desplazan aire para funcionar, con lo cual cualquier vibración puede afectar.

El grupo de trabajadores participa en el diseño de los paneles, ya que los orificios de las rejillas que van por encima de las parlantes impactan en la calidad de reproducción del sistema. Todo esto se suma a la necesidad de que los equipos resistan polvo, humedad y las vibraciones del funcionamiento del auto.

El trabajo no termina ahí. Una vez que los componentes quedaron montados de la mejor manera posible, falta lo más importante, la ecualización. Para eso, el equipo utiliza la cámara mencionada para ajustar a la perfección el sistema, siempre buscando el sonido más natural posible, como si fuera una sala de conciertos. Esto quiere decir que los ocupantes percibirán que la música viene siempre desde el frente.

Nos hicieron demostraciones para que notáramos la diferencia entre un equipo bien ecualizado y uno no que no lo está, en donde los parlantes, en lugar de trabajar perfectamente coordinados, entregan toda su potencia constantemente. El cambio es sorprendente, drástico. Lo primero que aprendimos fue que lo mejor es dejar el ecualizador en los ajustes predeterminados y no mover los niveles, ya que eso afecta la calidad de reproducción. 

Con todo preparado, solamente falta el visto bueno para que el sonido sea aprobado. A partir de ahora, voy a mirar con otros ojos el sistema de audio de mi auto...

¿Qué opinas? Cuéntanos