Toyota finalmente despejó una de las dudas más persistentes entre los fanáticos del alto desempeño: la marca trabaja en un nuevo deportivo de motor central, desarrollado directamente por Gazoo Racing, hoy consolidada como una submarca independiente enfocada en modelos deportivos. Lejos de ser un simple ejercicio conceptual, el proyecto ya avanza con prototipos funcionales y forma parte de la estrategia a largo plazo de la firma japonesa.
La confirmación llegó a través de Tomoya Takahashi, presidente de Gazoo Racing, quien detalló que el modelo aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo. El deportivo está apenas en la primera de cuatro etapas rumbo a producción y, en el escenario más optimista, su debut comercial se daría dentro de cuatro o cinco años, lo que apunta a un lanzamiento cercano a 2030.

El eje central del proyecto será el nuevo motor G20E, un cuatro cilindros turbo de 2.0 litros desarrollado completamente por Toyota. Esta mecánica ya fue probada en el GR Yaris M Concept y está pensada para superar los 400 hp en versiones de calle, mientras que en configuración de competencia podría rebasar los 600 caballos. Según Takahashi, el actual motor tricilíndrico de 1.6 litros no cumple con las exigencias de un planteamiento de motor central.
Además de potencia, el G20E destaca por su enfoque en eficiencia y flexibilidad. Toyota asegura que será hasta 30% más eficiente que motores actuales y contará con un tamaño más compacto y menor altura, lo que facilitará su integración en distintas plataformas, incluidas posibles variantes híbridas o con tracción integral.
La referencia histórica es inevitable: el MR2. Toyota no produce un auto de motor central desde 2007, y revivir ese nombre parece más lógico que adaptar esta arquitectura a modelos existentes. Antes de ese posible regreso, la marca también avanza con otro nombre clave: el nuevo Celica, cuyo desarrollo está en marcha, aunque su presentación no se espera antes de 2028.